Una de mis pasiones es el mundo del ferrocarril. Intento evocar e investigar su pasado y cuando puedo disfruto de su presente. Mi madre es natural de Peñarroya y los veranos de mi infancia transcurrieron por sus calles y campos, a la sombra de las ruinas de la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya y cautivado por su mitología.

jueves, 20 de junio de 2019

LA YUTERA de Peñarroya. Historia y presente


Me siento animado a continuar escribiendo y publicando datos referentes a las fábricas de tejidos y papel, que conforman el complejo conocido en Peñarroya-Pueblonuevo como La Yutera. Y lo hago impulsado por los valiosos documentos e informaciones compartidos por Santiago Pando Quintanilla en una conocida red social. Y también por la labor colectiva que están llevando a cabo mis amigos de La Maquinilla, restaurando la chimenea y otros elementos de esta antigua factoría.

Relata Santiago Pando que la SMMP (Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya) estableció relaciones con la compañía francesa CIE INTERNATIONAL de BREVETS TEXTILOSE, asentada en Bélgica e Italia, que poseía una patente para la extracción de celulosa de maderas como las de los pinos (blandas) o eucaliptos (duras). Y es esta segunda especie, de rápido crecimiento, en la que SMMP se centró para la explotación forestal de su finca La Garganta. La misma compañía gala contaba con un sistema propio para el hilado de tejidos.



Vista aérea de La Yutera. [Imagen publicada en Facebook por Santiago Pando].

Según la descripción histórica de Santiago Pando, en 1916 se pusieron en marcha los primeros 54 telares de los 157 proyectados de La Yutera, bajo la denominación “Fábrica Textilosa de Algodón y Yute”. La fábrica de papel entró en servicio un año más tarde. En 1919 llegó el ingeniero industrial francés, señor Hilaire Luis Ermance Huguenot Claviert, para ponerse el frente de la nueva industria. El capital inicial fue de 2,8 millones de pesetas, ampliado en 1916 a 5 millones mediante la emisión de 4.400 acciones. En 1918 volvió a ser ampliado a 12,5 millones gracias a 15.000 acciones a 500 pesetas cada una. El declive de este establecimiento industrial llegaría a partir de 1929, cuando SMMP efectuó su venta a Papelera del Sur.



Vista interior de la fábrica de tejidos. [Colección Manuel Montes Mira]. 

Vista interior de la fábrica de papel. [Colección Manuel Montes Mira]. 

Según la web INDUSTRIANA, el principal producto final era papel kraft o papel de madera para sacos y embalajes. Y según TELECAJAS.COM, es un tipo de papel más fuerte que otros gracias a su bajo contenido en lignina, alta relación de azufre y ausencia de blanqueamiento. Como materias primas se pueden usar maderas que quedan excluidas para otros tipos de papeles (pino, bambú….). Y algo muy importante, casi todos los productos químicos usados en el proceso son recuperados y reutilizados, algo que lo convierte en un proceso autosostenible.






Un dato interesante es que hasta la caída de Peñarroya-Pueblonuevo por parte del ejército sublevado, durante la Guerra Civil, el 13 de octubre de 1936, La Yutera suministró papel de manera excepcional para la publicación de periódicos en Madrid.

La Yutera cesó su actividad en 1968, añadiendo otra palada de tierra a la tumba económica y social en que se fue hundiendo el Valle del Guadiato durante la segunda mitad del siglo XX.

En la actualidad podemos asistir a un fenómeno inédito en esta región de España. Ciudadanos, entes públicos y empresas privadas colaborando por detener el deterioro de las antiguas instalaciones industriales de SMMP. 17.000 euros recaudados gracias a 500 ciudadanos anónimos y 120 empresas están dando sus frutos. Tras 50 años de abandono, la chimenea de La Yutera está siendo recuperada. Hablamos de una estructura de ladrillo equivalente a un edificio de 10 plantas que ya ha superado la centuria de edad. Pero aún más importante que el capital monetario, es el humano. Mano de obra, materiales y asesoramientos técnicos están rompiendo con los tópicos imperantes en un municipio con fama de individualista e insolidario. Así lo expresan los amigos y paisanos de La Maquinilla en su blog. Y lo corroboro. Para mí, esto hubiese sido impensable hace 20 años.




Es de justicia contar la participación de profesionales como la arquitecta Maribel Payer que aceptó redactar y coordinar el proyecto de restauración sin apenas compensación económica. La intervención de la empresa Construcciones OSVA que ha cedido maquinaria de corte, andamiaje de seguridad y prestado asesoramiento técnico. O ICM que ha realizado tareas de derribo, desescombro, apertura de zanjas, explanación del área de visitantes.






También se está adecentando la fachada de la litoteca del Instituto Geológico y Minero de España, gracias al pintor Emilio Rayego y demás colaboradores.






El objetivo principal es dotar a la chimenea de La Yutera de un sistema de iluminación que la haga destacar en el horizonte durante la noche, como símbolo que explica el pasado y presente de Peñarroya-Pueblonuevo. Y tal vez también su futuro, ya que para que esto se materialice ha tenido que aflorar un necesario cambio de actitud ciudadana, que deberá de tener una positiva repercusión en el futuro económico y social de la comarca.

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